lunes, enero 09, 2012

LOS REYES

Foto de Yein

Los Reyes, este año sin lluvia, me han traído el fin de la Navidad, con la alegría de una tregua en las tiranteces con ciertas personas de tu propia familia. Los malos momentos, las ofensas, o lo que uno toma como tal, suelen pesar más que los buenos ratos, las risas y la complicidad que hubo un día. La balanza se inclina hacia el lado negativo porque nosotros mismos lo inflamos con la subjetividad que nos proporciona el dolor. Pero por sorpresa te vuelves a encontrar en Reyes con el que faltaba en la cena, y te hace los guiños de siempre, te acaricia las manos mientras te cuenta su vida, te propone tratos de los que casi ni te enteras pero que aceptas, y al mirarle a los ojos ves en él aquel niño que te cuidaba, que se reía sin cesar contigo, que te acompañó en unos de los peores trances de tu vida diciendo y haciendo lo que en ese momento su juventud le permitía. Luego miras a su hermano que pone las mismas caras de siempre, pues parece que por él no pasan los años, y no puedes hacer otra cosa que sonreír. Te sorprendes cuando la persona más mayor que nos queda, sin llegar a ser anciana, narra con voz temblorosa por la emoción y los ojos humedecidos por las lágrimas una época en la que tú ni habías nacido. Aquel hecho que sucedió hace tanto tiempo en su infancia le provoca aún tanto sufrimiento que se te antoja que esa emoción a flor de piel corresponde, más que al suceso, al recuerdo de sí mismo cuando era un niño desprotegido, vulnerable, triste y desamparado al afrontar una pérdida que sin duda tuvo que ser dura para todos los hermanos.

En fin, cada uno tiene su maleta o su mochila con sus vivencias, sus historias, sus dramas y sus alegrías. Así que como la vida pasa en un soplo, intentaré ir a favor del viento, sin mirarme tanto el ombligo y cambiando de posición para no perderme ninguna perspectiva.

3 Instantes:

Blogger TORO SALVAJE **Instantes...

Harás muy bien.
Seguro que te sentirás mucho mejor.

Besos.

7:39 a. m.  
Blogger TriniReina **Instantes...

Coincido con Toro.
Me alegro de que hayas tomado esta decisión. Todos tenemos malos momentos en que estamos tan celosos de nosotros mismos que nos negamos a comprender al otro que, quizá, esté en el mismo estado que nosotros.
Siempre digo que uno tiene que bajarla. El que le toque al mismo siempre es el precio a pagar por la paz...

Besos

8:48 a. m.  
Blogger Maria Varu **Instantes...

como las olas del mar...
van y vienen
rezuman olvido y regresan al horizonte...

un abrazo

2:22 p. m.  

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