lunes, mayo 26, 2008

ESE AMOR

En mis amaneceres sin ti
olvido que he de olvidarte,
que se fue para siempre
la calidez de tus brazos
rodeando mi cuerpo,
el alo de ternura y seguridad
con el que me arropabas.

Pasó el tiempo de cuestionarme
si me quisiste como yo te quise.
Otros me quisieron
y en mí no germinó
ese sentimiento.

Ese amor fue nuestro,
ese amor fue tuyo,
ese amor fue más mío
porque soy yo
quien aún siento,
quien te lo entregó
a manos llenas,
y luego abiertas…

Ese amor a mí me acarició
y me desgarró por dentro…

Ese amor es mío
porque así lo siento,
sin dejar de cuestionarme
desde mi otro lado…
si esto es cierto.

martes, mayo 13, 2008

SUS MANOS


Sus manos,
tan conquistadoras y varoniles,
no cambian:
a través del tiempo
continúan firmes, calidas,
con esa suave y tierna tendencia
a posarse en cualquier recoveco
de mi cuerpo,
como si en él encontraran el cobijo
que buscan con avidez.

Sus manos,
sus ojos,
él y yo
a través del tiempo
continuamos
respirando complicidad,
ésa que me unió a él
desde el principio…

Sus manos,
tan delicadas…
siempre tienden
a acariciarme.
Inician su viaje…
… y hoy sus ojos me confirman
que la vida vuelve
a comenzar…


domingo, mayo 04, 2008

DUFFY

Mercy





CONTINÚO

Continúo caminando
por esa senda
que me he marcado.

Continúo sorprendiéndome
a cada paso
por esas cálidas caricias
que los rayos del sol
me regalan…,
por toparme con el pasado
en una esquina de mi presente
y poderle ofrecer
una gloriosa sonrisa.

Continúo siendo
esa chica frágil
que ahora aflora fortalezas
de otros
reforzándose a sí misma.

Continúo dudando
de mis propias dudas
y persiguiendo la luna
aunque el sol
me pertenezca…

Continúa,
disfrazada de sensatez,
asomando mi rebeldía.







ÉL

Él es una caricia en noches
de luna llena,
una suave brisa en mi nuca
que resbala susurrante
por mi espalda.

Él es a veces huracán
que se envuelve a sí mismo,
y otras es un remanso
de dulce paz.

Él ha caminado
por escabrosos senderos,
ha surcado mares tempestuosos,
ha arribado en puertos lejanos,
se ha hundido en profundidades
ocultas
para volver a emerger
sobre sus propias cenizas.

Él sabe que la vida es un suspiro
que hay que vivir a sorbos,
y yo sé captar esa ternura
que suele derramar.